De borrachera con su compañero de trabajo
La de veces que nos habremos despertado en camas ajenas y desconocidas y con un dolor de ano terrible, el alcohol es lo que tiene y aunque durante la fiesta crees que eres Dios y te lo estás pasando en grande, al día siguiente es cuando vuelves a la realidad y te das cuenta de que no era tan idílico lo que viviste. En esta ocasión tampoco le salió mal la jugada al enculado en cuestión y es que terminó en la cama con un compañero de trabajo que le hacía mucho “tilín” desde hacía tiempo, vaya, vaya, por lo visto también a él le tiraban los culitos :P.